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jueves, 24 de noviembre de 2011

Grandes Clásicos Volumen X

Este duelo tiene pocos partidos en el historial. Sin embargo, es de público conocimiento que la relación entre ambos es áspera. Juan Martín Del Potro y Andy Murray son dos de las jóvenes promesas del circuito, aunque el tandilense ya tenga en sus vitrinas un Grand Slam (Us Open 2009). Por el lado del escocés, su gran deuda es llevarse un torneo grande, ya que es el único de los top 4 que todavía no ganó ninguno.

En cuanto al historial entre ellos, los números son elocuentes: 5 victorias para Andy y tan solo una de Juan Martín (7-6 y 6-3 en el Masters 1000 de Madrid '09). Murray, sin dudas, significa un karma difícil de superar para "la torre de Tandil". El prontuario entre el Nº3 y el Nº11 del mundo es la clave de la mala onda entre ambos. Al tener un año de diferencia (el británico es más grande), se conocen desde la época de juniors. Allí forjaron una relación más que tensa, donde Del Potro se queja de la vehemencia de sus festejos y, por sobre todas las cosas, de su madre. Judy, nombre de la progenitora de Andy Murray, lo sigue a todos lados y solía hacerle comentarios a los rivales de su hijo en cancha.




Previo al Us Open 2008, donde se enfrentaron en cuartos de final, Murray dijo: "Lo conozco desde que eramos juniors. No fuimos realmente grandes amigos con él y no necesito serlo ahora". Pero Delpo, tras ser consultado por el escocés antes de ese encuentro, respondió con altura, valga la redundancia: "Tenemos pica desde chicos. No sé si es por la rivalidad Argentina-Inglaterra". Terminado ese encuentro, el Nº3 del mundo denunció: "Aceptaré un montón de cosas, pero no cuando alguien insulta a mi madre, la persona más linda del mundo". Y el tandilense cerró: "Siempre igual vos, igual que tu mamá".

Evidentemente, es una historia de perros y gatos. La relación es muy tensa y no parece que vaya a cambiar de rumbo alguna vez. Pero no se puede negar que son dos talentosísimos jugadores y que reinarán el mundo del tenis en un futuro no tan lejano.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Grandes Clásicos Volumen IX


Estos dos monstruos del tenis son el presente y el futuro en este deporte. Es la nueva gran rivalidad en la actualidad: Novak Djokovic y Rafael Nadal son quienes presentan el duelo más atractivo hoy en día. Aunque son rivales no sólo a la hora de jugar, sino que en marcas también: Nike viste al español y Babolat lo provee de raquetas, mientras que Adidas y Head lo hacen con el serbio.

En cuanto al historial entre ellos, el mano a mano todavía es favorable al mallorquín con 16 triunfos y 13 derrotas. Sin embargo, de los últimos 6 encuentros no ganó ninguno (Indian Wells, Miami, Madrid, Roma, Wimbledon y US Open). Todos estos partidos fueron en el transcurso de un 2011 que fue netamente favorable a Nole, en el cual perdió únicamente con Federer en Roland Garros.

Uno de los grandes encuentros entre ellos fue la semifinal que disputaron en Madrid 2009 donde, tras batallar durante más de cuatro horas, Nadal se impuso por 3-6, 7-6 y 7-6. Cada punto de ese último set era un rally de más de 20 golpes y, más alla de la localía de Rafa, Djokovic fue tanto o más aplaudido durante y al final del encuentro. Este épico partido implicó que Federer, quién esperaba por alguno de ellos en la final, la tenga más fácil. Y así fue. Nadal llegó casi sin piernas a la final.





No cabe lugar a dudas que tanto Rafa como Novak van a seguir animando el mundo del tenis por varios años más. Pero, al mismo tiempo, Djokovic se convirtió en un jugador muy digno para sustituir a Federer en la rivalidad con Nadal. Ellos son el presente y serán el futuro de este deporte tan lindo.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Grandes Clásicos Volumen VIII

En esta oportunidad, se hará foco en un duelo claramente dispar a la hora de ver el historial: Guillermo Vilas y Bjorn Borg protagonizaron una de las rivalidades con más diferencias en el mano a mano. Si bien uno observa que en títulos están parejos (64 para el sueco y 62 el argentino), cuando tuvieron que enfrentarse hubo casi siempre un claro ganador: Bjorn Borg. El historial entre ellos es indiscutiblemente favorable al sueco: 17 victorias contra 5 de Willy.

Vilas y Borg se cruzaron en 10 oportunidades en una final de un torneo. Lo curioso es que el argentino ganó sólo una de esas, y fue la primera: en el ATP de Buenos Aires, el argentino se impuso por 3-6, 6-7, 6-4, 6-6 y retiro del sueco por lesión. Increíble que la única vez que Vilas haya ganado en una final ante el ex Nº1 del mundo haya sido por retiro. La clara muestra de la hegemonía del sueco por sobre nuestro compatriota quedó plasmada en la final de Roland Garros 78, donde lo venció por 6-1, 6-1 y 6-3.



Sin embargo, hubo algo que unió a estos dos cracks del tenis: fueron los primeros en emplear golpes con topspin, que le da la posiblidad a la pelota de que pase más lejos de la red y luego pique más alto cuando llegue al suelo. De hecho, es el juego que más se usa hoy en día para jugar en canchas de polvo de ladrillo.

Sin dudas, fueron dos jugadores de altísimo vuelo, que dejaron un legado importante en el tenis actual. Pero cuando debían enfrentarse, Borg se encargaba de hacer que la emoción quede de lado y liquidaba los partidos sin mayores sobresaltos. Aunque, sin lugar a dudas, daba gusto verlos jugar.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Grandes Clásicos Volumen VII


Si bien esta sección se dedica a lo netamente deportivo, en este caso la rivalidad se generó fuera de las canchas: Guillermo Vilas y Marcelo Ríos son los dos máximos exponentes del tenis sudamericano en la historia. En distintas épocas de este deporte ellos fueron protagonistas: Willy lo fue durante fines de los 70' y 80', mientras que el chileno lo hizo en la década de los 90'.

Su rivalidad viene de los cruces verbales que hubo en los últimos años. El Chino, quien tras vencer a Agassi en la final de Miami 98 se convirtió en el primer Nº1 sudamericano de la historia, comenzó la polémica afirmando: "Yo no estoy jugando para igualar a Vilas. Sé que fue un buen jugador. La diferencia con él es que él fue Nº2 del mundo, y yo soy el Nº1", polemizó. Frente a esta declaración del chileno, Willy tardó varios años en responderle públicamente. Recién en 2004, el argentino declaró: "Le recomiendo dormir mucho y hablar poco". Al año siguiente fue más punzante con sus dichos: "Número uno pueden ser miles, porque el ranking a veces es arbitrario, pero campeones del mundo en Sudamérica fuimos sólo Kuerten y yo. Para serlo hay que figurar en los grandes torneos", picanteó Vilas.

Los años pasaron y las rispideses se fueron disolviendo. Tanto así que jugaron su primer y único encuentro en un torneo de Portugal del circuito Senior en 2008. El resultado es anecdótico (triunfo para el chileno por un doble 6-2), pero pasaron de revolearse con munición pesada a tirarse flores. Tras ese encuentro, Ríos declaró: "Fue divertido enfrentar a Guillermo. Este circuito te da la posibilidad de jugar contra gente a la que nunca te enfrentaste. Es bueno ver como el tenis cambió con el correr de las generaciones. Siempre recordaré haber jugado contra uno de los más grandes de la historia". Y Vilas devolvió más rosas: "Nunca pude enfrentarlo, así que es un lujo. Conectar con nuestras historias es muy lindo. Lo disfruté. Fue casi una hora y media, me voy muy conforme", respondió el argentino.

En definitiva, ambos fueron los estandartes sudamericanos en sus respectivas épocas. Vilas, en la era de Connors, McEnroe, Borg, entre otros. Y Ríos frente a monstruos como lo eran Sampras y Agassi. Por ende, lo mejor de ellos se vio dentro de una cancha de tenis, y no frente a un micrófono declarando en contra del otro.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Grandes Clásicos Volumen VI


Hoy es el turno de un dúo bastante antagónico: Ivan Lendl y John McEnroe. Estos dos jugadores fueron participes de una gran etapa del tenis mundial. Los 80' fueron el escenario de grandes partidos, y estos dos animales de la raqueta no se quedaron atrás. Sus duelos marcaron una era en este deporte, generando un gran fanatismo a la hora de ver un partido entre ellos.

En cuanto a los enfrentamientos en sí, el Checo tiene el historial en su favor: 21 victorias y 15 derrotas. Y de los 36 partidos disputados entre ellos, 20 fueron en una final: 13 a favor de McEnroe. Sin embargo, la más recordada es la final de Roland Garros 1984: Lendl arrancó perdiendo los dos primeros sets y logró el milagro, dando vuelta el resultado (fue 3-6, 2-6, 6-4, 7-5 y 7-5).



Sin embargo, la diferencia entre ellos no era únicamente en competencia: mientras que uno era derecho (Lendl), el otro era zurdo (McEnroe). También fueron antítesis en sus personalidades dentro y fuera de la cancha, ya que el norteamericano era un quejoso, histriónico y extrovertido jugador, mientras que el checo era todo lo contrario: callado, introvertido. Más bien era como una sombra, aunque demostraba todo con su talento.

A pesar de sus diferencias, compartían esa picantés a la hora de hacer declaraciones (más McEnroe que Lendl): el zurdo, frente a una periodista del Daily Mirror que se había acercado a hacerle una nota junto con su perro, la echó del lugar donde estaban entrevistándose y mandó a su empleada a decirle: "el sr McEnroe dice que la verá a usted nuevamente sólo cuando su perro esté muerto". Mientras que el checo, ante la pregunta de una reportera sobre el ascendente André Agassi, respondió: "no es nada más que un corte de pelo y una derecha".

Diferencias y parentescos entre ellos hay muchos. Pero lo de lo que no se puede dudar es que fueron la imagen más vistosa del tenis en los años 80, y enriquecían al deporte con su talento a la hora de entrar a una cancha.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Grandes Clásicos Volúmen V




Siguiendo con los históricos cruces de grandes jugadores, este capítulo va dedicado a dos talentosos del deporte individual por exelencia: Boris Becker y Stefan Edberg. Ambos fueron número 1 en su momento, primero el sueco y luego el alemán. Pero, sin dudas, marcaron al tenis mundial entre el 86 y el 96, ya que los duelos entre ellos eran electrizantes. El historial lo domina por amplia ventaja el alemán (y ahora jugador de poker): 25 victorias suyas contra 10 del sueco. Sin embargo, los triunfos más recordados son los de Edberg: se impuso en 3 de las 4 finales de Grand Slam que disputaron. Aunque después de perder la final de Wimbledon 90, Becker ganó 10 de los 11 partidos que jugaron.




Boris Becker fue un estandarte del tenis alemán y mundial en su época. Obtuvo 49 títulos y su record de partidos fue 713 victorias y 214 derrotas. Además, se quedó con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 en dobles junto a Michael Stich. Sin embargo, tras dejar la practica profesional del tenis, se vio involucrado en una serie de hechos escandalosos como una hija extra matrimonial con una modelo rusa y una acusación por evasión de impuestos. Actualmente, se desempeña como jugador profesional de Poker y actua en el cicuito Senior de la ATP.



En cuanto al sueco, es considerado uno de los mejores voleadores de la historia del tenis. Esto queda a la vista con los títulos de Grand Slam que consiguio: ganó en dos oportunidades el Abierto de Australia, Wimbledon y el US Open. La superficie dura beneficia a los jugadores con este estilo de juego, por lo que no es una coincidencia que Edberg haya ganado en esos tres torneos y no lo haya podido hacer en Roland Garros (polvo de ladrillo). El ex número 1 del mundo se quedo con 49 títulos y su record de partidos ganados es elocuente: 806 triunfos contra 270 derrotas.

En definitiva, las diferencias entre estos dos tenistas no era únicamente en la cancha. Mientras que el sueco era considerado uno de los jugadores más "caballeros" del circuito (recibió el premio de honor a la caballerosidad en el 88, 89, 90, 92 y 95), el alemán terminó resaltando por sus escándalos y su pasión por la timba.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Grandes Clásicos Volúmen IV

Si bien no es una rivalidad que va a quedar en la historia del tenis mundial, Gastón Gaudio y Guillermo Coria dejaron su estampa en el deporte nacional y contemporáneo. Tanto el de Adrogué como el de Rufino marcaron una época de lo que se conoció en su momento como la legión argentina. Y entre ellos se sacaban chispas: el historial favorece al Mago con tres victorias (Viña del Mar 01, Buenos Aires 03 y Hamburgo 03), mientras que el Gato ganó en dos ocasiones (Buenos Aires 01 y Roland Garros 04).

Guillermo Coria fue, sin dudas, uno de los grandes jugadores y con mayor potencial en el circuito. En la época que Nadal surgía, él dominaba el polvo de ladrillo. Obtuvo 9 títulos en esa misma cantidad de años de carrera como profesional y llegó a ser Nº3 del mundo, pero su cabeza lo retiró del circuito. Algunos dicen que la final que perdió ante Gaudio en Roland Garros 04 fue el punto de partida: el saque se volvió un karma y, a pesar de cambiar la técnica, generaba decenas de doble faltas. Sin embargo, al año siguiente jugó una final de película ante Rafa Nadal en Roma. Aquél encuentro fue su punto máximo de nivel, que tras un poco más de 5 horas de partido perdió ante el español.






Gastón Gaudio fue uno de los máximos exponentes del tenis nacional. Uno de los que forma parte de ese grupo de elite que conquistaron un Grand Slam (Vilas, Sabatini, Gaudio y Del Potro). Dueño de un reves a una mano exquisito, el Gato obtuvo 8 títulos de ATP y llegó a ser Nº5 del mundo luego de quedarse con Roland Garros 04. Sin embargo, a nivel nacional fue un estandarte en Copa Davis: su récord de 13-3 lo posiciona como uno de los más efectivos a la hora de jugar esta competencia. La recordada final del certámen parisino fue el punto más alto de su carrera, que luego se tornó cuesta abajo.



Estos dos cracks nacionales eran opuestos en todo. El de Adrogué era un histriónico del tenis: sus frases como "que mal que la estoy pasando" y "¡A mi no me tendrían que dejar entrar más acá! ¡Es una vergüenza que me dejen jugar!" fueron furor en el circuito y se repitieron en todas las cadenas de televisión. Mientras que el de Rufino era todo lo contrario. No emitía ni una queja sobre su juego, era mucho más callado y sus errores los procesaba por dentro. Pero no cabe dudas que fueron de los mejores jugadores que dio el tenis nacional.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Grandes Clásicos Volúmen III



En esa oportunidad, rememoraremos un clásico que hizo vibrar al público tenistico los años 70 y 80, aunque el último encuentro lo jugaron en 1991: John McEnroe y Jimmy Connors protagonizaron el circuito durante esos años. Sin embargo, a la hora de los mano a mano Mac se llevó todos los aplausos: 20-14 para el histriónico zurdo.

John McEnroe fue, sin dudas, uno de los emblemas del tenis en esa época. No sólo por su talento irreprochable (77 títulos, número uno en singles y dobles, entre otros récords), sino también por sus berrinches en cancha. Cuando surgía alguna duda en relación a un pique y el umpire no la daba a su favor, el zurdo estallaba de bronca y llegaba hasta a insultar al árbitro o golpear las bebidas que tomaba en el cambio de lado.


En cuanto a Connors, para muchos es el mejor jugador del mundo. Esto se puede basar en su número más soslayante: se quedó con 107 títulos de ATP, récord que dificilmente sea superado. Además, ganó 1241 partidos y, tan sólo, perdió 277. Jimbo, conocido por su juego de fondo y tiros planos, fue un rebelde en aquellos años. En 1974, y por estar en desacuerdo con la ATP, que en era la organización más aceptada por los tenistas, le inició demandas (y a su presidente, Arthur Ashe también) por US$10 Millones por prohibirle actuar libremente en el circuito. Había firmado un contrato para jugar la Copa del Mundo de Tenis para Baltimore, lo que era penalizado por la ATP. Por ende, le prohibieron jugar Roland Garros en ese año.



Que fue una de las grandes rivalidades del tenis, no cabe ninguna duda. No sólo por el talento de ambos, sino porque también fueron considerados de los más rebeldes y alocados de la historia.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Grandes Clásicos Volumen II







En esta oportunidad, el foco será puesto en el clásico moderno: Roger Federer y Rafael Nadal. Si bien el suizo dominó el circuito durante mas de un lustro, siempre tuvo al español comiéndole los talones. Además, en la época en la que Roger era imbatible, al único que no le podía ganar era a él. Y menos en Roland Garros, que vendría a ser como el patio de la casa de Nadal. Y el historial está a favor del Mallorquín: 16-8.




Federer, apodado por algunos como "su majestad", es para el mundo del tenis el mejor jugador de la historia. Esto se debe a un conjunto de cosas: técni
ca, mentalidad fria, talento. Roger lo tiene todo. Su época de esplendor fue entre el 2004, cuando llegó por primera vez a ser el número uno del mundo, y el 2008, cuando fue derrocado por Rafa. Pero sus números asustan: 67 títulos ganados (16 Grand Slam), 792 partidos ganados
y tan solo 186 perdidos, 65 victorias seguidas sobre césped, 8 años consecutivos terminando entre los primeros 2 del ranking (2003-2010), entre tantos otros records.

Pero un 6 de julio de 2008, y con la final de Wimbledon como escenario, su reinado cae derrotado ante un Rafael Nadal que venía en alza. A pesar de esto, fue el partido más emotivo y uno de los que más se recordará entre ellos.





En cuanto a Nadal, posee características que lo difiere del resto: corre todas las pelotas como si fuera la última, juega punto por punto y tiene una mentalidad ganadora que, sin dudas, es su fuerte. Además, es el rey del polvo de ladrillo: ganó en seis oportunidades Roland Garros, sin contar que toda la gira de esta superficie, por lo general, queda en sus manos.



Un partido como un Federer-Nadal era el que todos esperaban ver en una final de cualquier torneo. Cada uno, con el profesionalismo que los caracteriza, hacen que sea la rivalidad más grande en la historia del tenis. Aunque afuera de las canchas, se llevan de maravillas.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Grandes Clásicos Volúmen I


Esta sección buscará rememorar aquellas viejas rivalidades del tenis. Hoy, el centro de la escena estará en un duelo que marcó el deporte de la raqueta en los 90 y principios del 00: Pete Sámpras y André Agassi. Tanto Pistol como el pelado (que en sus comienzos era peludo) eran las figuras del tenis en esos años y cada partido entre ellos era motivo de reunión en más de una casa.

Pete, para muchos, es el mejor jugador de la historia del tenis. Y los números lo favorecen: 64 títulos (entre ellos 14 Grand Slams), 765 partidos ganados y 225 perdidos, único jugador en terminar como número 1 del mundo durante seis años seguidos y campeón en 1992 y 1995 de Copa Davis (record de 19-9). Sin embargo, como todo jugador de saque-red, su karma fue el polvo de ladrillo de Roland Garros, donde llegó a Semis en 1996 y perdió ante el ruso Kafelnikov.
Ante su amigo Agassi, su récord es positivo: ganó 20 y perdió 14. A pesar de su amistad, en una exhibición para recaudar fondos para las víctimas del terremoto en Haití, André lo trató de tacaño en el medio del partido y se comió uno de los saques mas fuertes de la historia del tenis.




En cuanto al oriundo de Las Vegas, es el jugador que más torneos de Masters 1000 ganó: 17. A diferencia de Sampras, y un item que inclina la balanza a su favor, Agassi logró lo que se considera un Grand Slam: se quedó con los cuatro torneos grandes. Pero sólo conquistó 12, quedando por debajo de su eterno enemigo dentro de las canchas en ese aspecto.


Sin dudas, uno de los programas más lindos era ver un partido de estos dos monstruos del tenis. En definitiva, un Clásico que quedará en la historia.