jueves, 29 de septiembre de 2011

Grandes Clásicos Volumen II







En esta oportunidad, el foco será puesto en el clásico moderno: Roger Federer y Rafael Nadal. Si bien el suizo dominó el circuito durante mas de un lustro, siempre tuvo al español comiéndole los talones. Además, en la época en la que Roger era imbatible, al único que no le podía ganar era a él. Y menos en Roland Garros, que vendría a ser como el patio de la casa de Nadal. Y el historial está a favor del Mallorquín: 16-8.




Federer, apodado por algunos como "su majestad", es para el mundo del tenis el mejor jugador de la historia. Esto se debe a un conjunto de cosas: técni
ca, mentalidad fria, talento. Roger lo tiene todo. Su época de esplendor fue entre el 2004, cuando llegó por primera vez a ser el número uno del mundo, y el 2008, cuando fue derrocado por Rafa. Pero sus números asustan: 67 títulos ganados (16 Grand Slam), 792 partidos ganados
y tan solo 186 perdidos, 65 victorias seguidas sobre césped, 8 años consecutivos terminando entre los primeros 2 del ranking (2003-2010), entre tantos otros records.

Pero un 6 de julio de 2008, y con la final de Wimbledon como escenario, su reinado cae derrotado ante un Rafael Nadal que venía en alza. A pesar de esto, fue el partido más emotivo y uno de los que más se recordará entre ellos.





En cuanto a Nadal, posee características que lo difiere del resto: corre todas las pelotas como si fuera la última, juega punto por punto y tiene una mentalidad ganadora que, sin dudas, es su fuerte. Además, es el rey del polvo de ladrillo: ganó en seis oportunidades Roland Garros, sin contar que toda la gira de esta superficie, por lo general, queda en sus manos.



Un partido como un Federer-Nadal era el que todos esperaban ver en una final de cualquier torneo. Cada uno, con el profesionalismo que los caracteriza, hacen que sea la rivalidad más grande en la historia del tenis. Aunque afuera de las canchas, se llevan de maravillas.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Grandes Clásicos Volúmen I


Esta sección buscará rememorar aquellas viejas rivalidades del tenis. Hoy, el centro de la escena estará en un duelo que marcó el deporte de la raqueta en los 90 y principios del 00: Pete Sámpras y André Agassi. Tanto Pistol como el pelado (que en sus comienzos era peludo) eran las figuras del tenis en esos años y cada partido entre ellos era motivo de reunión en más de una casa.

Pete, para muchos, es el mejor jugador de la historia del tenis. Y los números lo favorecen: 64 títulos (entre ellos 14 Grand Slams), 765 partidos ganados y 225 perdidos, único jugador en terminar como número 1 del mundo durante seis años seguidos y campeón en 1992 y 1995 de Copa Davis (record de 19-9). Sin embargo, como todo jugador de saque-red, su karma fue el polvo de ladrillo de Roland Garros, donde llegó a Semis en 1996 y perdió ante el ruso Kafelnikov.
Ante su amigo Agassi, su récord es positivo: ganó 20 y perdió 14. A pesar de su amistad, en una exhibición para recaudar fondos para las víctimas del terremoto en Haití, André lo trató de tacaño en el medio del partido y se comió uno de los saques mas fuertes de la historia del tenis.




En cuanto al oriundo de Las Vegas, es el jugador que más torneos de Masters 1000 ganó: 17. A diferencia de Sampras, y un item que inclina la balanza a su favor, Agassi logró lo que se considera un Grand Slam: se quedó con los cuatro torneos grandes. Pero sólo conquistó 12, quedando por debajo de su eterno enemigo dentro de las canchas en ese aspecto.


Sin dudas, uno de los programas más lindos era ver un partido de estos dos monstruos del tenis. En definitiva, un Clásico que quedará en la historia.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Los padres y su efecto contraproducente en los chicos

El Club Arquitectura, situado en la avenida Constituyentes y Beiró, es uno de los típicos lugares donde se practica tenis. Allí, cientos de jóvenes y grandes pasan los fines de semana ocupando sus canchas y disputando distintos torneos.

El último domingo se disputó, en un día soleado, un torneo interno en el que participaban chicos de entre 13 y 17 años. Pero lo más llamativo no eran los partidos en sí, sino que las actitudes de algunos padres dejaban atónito a más de uno. La exigencia que ellos le aplicaban a cada uno de los movimientos de sus hijos era increíble. Desde insultos hasta un "dale que vas bien". Pero esto, ¿qué genera en los chicos? Después de una pelota que se le fue larga a uno de los jugadores, su padre gritó: "¡Dale pendejo, concentrate!". El joven, con cara de disgusto frente a ese comentario, parecía más concentrado en lo que le decía su papa que al partido en sí. Este chico, de nombre Matías, terminó perdiendo el partido y con algunas lágrimas en sus ojos. Pero a la salida, lo primero que recibió por parte del padre fue un "no sé en que estabas pensando, pero así no vas a llegar muy lejos".

Este tipo de situaciones llevaron a tenistas como Guillermo Coria, ex número 3 del mundo, a tener que retirarse por estar "quemado" mentalmente. El siempre contaba que de chico su padre estaba muy encima de él y que la presión que ejercía lo sofocaba.

Entonces, la clave pasa porque los padres deben entender que se trata de chicos que están en un período de aprendizaje, y no buscar que, mediante la presión, ellos lleguen lejos en el tenis. Porque, finalmente, termina siendo contraproducente. El afán de los mayores porque sus hijos "los salven económicamente" genera un rechazo que los lleva al fracaso.

Tenis: una historia de elitismo y amor

Hoy en día, practicar un deporte como el tenis no es para cualquiera. Ya con el hecho de comprarse una raqueta se puede gastar no menos de 300 o 400 pesos. Pero, ¿por qué se da esto?¿Quién hace que esta disciplina sea tan cara de practicar?

Marcelo Rodríguez, profesor y administrador de unas canchitas en el barrio de Villa Crespo, asegura que es un deporte "para pocos". "El tenis marca status, es un deporte elitista. Las clases por mes cuestan $200 y es un precio accesible dentro de lo que se maneja en el entorno". Sin embargo, aclara que hoy en día la gente lo practica más que antes. "El rango de edad va de los 7 a los 60 años, aproximadamente. Es increíble como se arman los partidos de los viejos. Suelen jugar varias horas y se compenetran mucho. Hasta se escuchan puteadas a veces". Pero, si del tema económico hay que hablar, Marcelo tiene su punto de vista bien marcado:" para que el tenis deje de ser tan caro se deben modificar muchas cosas, pero a nivel profesional. No puede ser que por ganar un Grand Slam te lleves 5 millones de dolares. Pero para inscribirte a una Pre-Qualy de un Future, se debe gastar mas o menos $80. Además, si no tenes patrocinadores es muy difícil progresar".

En relación a uno de los mitos más grandes entre los profesores, Marcelo deja en claro que es completamente real. "Esa historia que se genera entre quién da la clase y su alumna, es cierta. Uno se da cuenta cuando ella no tiene tanta predisposición a aprender y busca acercarse al profe de otra manera. Igual ellos tampoco son unos santitos, porque se prestan a esa situación. Las mujeres de alrededor de 40 años son las que más generan esta situación".

En definitiva, el tenis no es utilizado únicamente para hacer una actividad deportiva o mantenerse en forma, sino que también para generar algún tipo de relación "extracurricular". Y se busca hacer de una clase de tenis, un lugar para conocer otras personas y, quién sabe, un nuevo amor.